LA CARIES DENTAL RELACIONADO A OTRAS ENFERMEDADES
La caries se inicia en los
dientes, en principio, en forma de depósitos de placa dentobacteriana (masa
blanda de gérmenes) y, si persiste, se convertirá en sarro (placa
dentobacteriana calcificada), en tal caso, la consecuencia será la
desmineralización del esmalte (desgaste), lo cual se hace visible en forma de
“manchas blancas”, con posibilidades de progresar hasta causar cavidades o fracturas.
El deterioro se puede extender a los dientes contiguos y, una vez que
principia, es cuestión de tiempo que invada y ataque toda la dentadura.
La caries dental también se
asocia a otras situaciones, por ejemplo: durante el embarazo, debido a los
cambios hormonales, existe un variación en la flora bacteriana de la boca, lo
que, si se suma a una dieta rica en azúcares o hidratos de carbono tan ligados a los “antojos”, aumenta el riesgo
de caries; las complicaciones durante el embarazo, incluyendo abortos y partos
prematuros, pudieran ser consecuencia de la asociación entre la caries y gingivitis
debido a que las bacterias causantes de ambas enfermedades se encuentran en la
boca, y podrían llegar al líquido amniótico a través de la sangre, produciendo
una infección en el saco amniótico.
Por otro lado, las personas
con diabetes mellitus que no controlan los niveles séricos de glucosa y tienen
el hábito de fumar, producen una disminución en el flujo de saliva y, además,
presentan desmineralización e incremento de las bacterias causantes de caries
dental.
- Los pacientes con insuficiencia renal crónica suelen tener menor producción de saliva como consecuencia de alteraciones en las glándulas salivales, deshidratación bucal por la respiración bucal, asimismo, debido a alteraciones en el metabolismo de calcio y fósforo, minerales esenciales del esmalte, lo que propicia la presencia de caries.
Quienes padecen diarrea
crónica (con duración mayor a cuatro semanas), tienen una condición de
desnutrición, sobre todo una deficiencia de magnesio que produce alteración de
la mineralización del esmalte dental, además de que su sistema inmunológico se
encuentra comprometido, lo que permite la aparición de caries.
- Los pacientes asmáticoscon o sin tratamiento farmacológico, tendrían un flujo salival disminuido, ya que, por un lado, sucede que sin tratamiento, tienen una respiración bucal y, por otro, los corticoesteroides producen una disminución del flujo salival y pH oral.
- Finalmente, la lactancia materna y el uso de biberón o chupón son factores de riesgo bien conocidos. En el primer caso, porque la leche materna es una bebida que contiene azúcares, y para dormir al niño se le administra ésta, sin que posteriormente se realice un lavado dental; mientras que el uso frecuente de un biberón conteniendo algún líquido con carbohidratos fermentables como jugo de fruta comercializado, por ejemplo, o recurrir a la práctica de untar el chupón con azúcar o miel durante el sueño genera que los azúcares se fermenten produciendo una disminución del pH intraoral y, consecuentemente, la desmineralización del esmalte; resultado: caries. Afortunadamente todas las situaciones mencionadas pueden ser prevenidas con una higiene bucodental adecuada.
FUENTES
Revista: Ciencia y desarrollo.
La otra epidemia
"Caries y otras enfermedades"
Hector Martinez Menchaca
En/ Febr. 2012.


